Aquí os dejo una de esas fotos de las que me siento especialmente orgulloso. Arianna, todavía novia de Pablo en el momento de la fotografía, es la única protagonista de la escena junto con un Toledo desconocido y cercano. Sin duda, fue un gran descubrimiento éste rincocito toledano.
Doy fe que en el momento de la foto (pese a su gesto templado y relajado) quedaban apenas 30 minutos para la ceremonia en San Juan de los Reyes.
Fue una boda entrañable y celebrada en familia en los Viñedos de Santa María; y es que, Arianna forma parte del equipo administrativo del Grupo Adolfo.
Felicidades y gracias por dejar que fotografíe este momento

me gusta, una fotografia limpia, sin HDR ni mierdas de ese estilo, se esta perdiendo el arte en la captura fotográfica, gracias a fitográfos como tu se mantiene el arte en estado puro, LUZ y ENCUADRE, y el que quiera que lo imite, (Si puede)
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